El lunes, los estudios de ADN confirmaron que la cabeza hallada en un baldío del barrio San Benito, de la capital de Santa Cruz, pertenece a Marcela Estefanía Chocobar, buscada por su familia y la policía en las últimas tres semanas.
La joven de 26 años había desaparecido el pasado 6 de septiembre.
Según lo que pudo reconstruir la Policía siguiendo el relato de amigos y de gente que la conocía, en la madrugada de ese domingo Marcela salió del pub Russia sin decir a nadie hacia dónde iba. Eran las 6.30 y había pasado las últimas horas charlando y bailando en ese lugar, cuyos dueños ya la conocían puesto que era uno de sus sitios preferidos para las salidas nocturnas.
Desde entonces, nadie volvió a verla. Sus hermanas se alarmaron ese domingo en la mañana cuando vieron que no regresaba a casa, algo que no era habitual en ella o si lo hacía solía avisarles por teléfono. Con el paso de las horas la preocupación creció y decidieron dar aviso a la Policía para que se iniciara la búsqueda.
Según algunos familiares, la policía de Santa Cruz investigó a un exnovio de la joven, señalado por la hermana, Laura Chocobar, de haberla acosado en las últimas semanas.
- "Me gustaría volver a verte" habría sido el mensaje que él le envió al celular. Pero ella nunca le contestó.
El joven fue llamado a declarar por los investigadores, porque después de dos años de que ambos habían finalizado la relación, él volvía a escribirle. Después de indagarlo, según fuentes vinculadas a la investigación, el joven fue dejado en libertad porque la Policía comprobó que Marcela nunca respondió al mensaje y tampoco hubo un encuentro entre ellos.
